martes, 17 de noviembre de 2015

Cuidados no profesionales en la dependencia

Son los que se prestan en el seno de la familia del dependiente. Se trata de la atención prestada a personas en situación de dependencia en su domicilio, por personas de la familia o de su entorno, y no vinculadas a un servicio de atención profesionalizado. Son ayudas que contempla la LAPAD y que deben someterse a una serie de condiciones del domicilio en el que reside la persona dependiente y de la persona que le presta ayuda.
Condiciones  para ser cuidador no profesional
Podrán asumir la condición de cuidadores no profesionales de una persona en situación de dependencia, su cónyuge y sus parientes por consanguinidad, afinidad o adopción, hasta el tercer grado de parentesco, cuando convivan en el mismo domicilio de la persona dependiente, esté siendo atendido por ellos y lo hayan hecho durante el periodo previo de un año a la fecha de presentación de la solicitud. Se entienden también como situaciones asimiladas a la relación familiar, las parejas de hecho, tutores y personas designadas, administrativa o judicialmente, con funciones de acogimiento.
El cuidador ha de convivir necesariamente en el mismo domicilio de la persona en situación de dependencia, salvo algunos supuestos, y reunir determinadas condiciones:
·        Si la persona en situación de dependencia reconocida tiene su domicilio en un entorno en el que no hay suficientes recursos públicos o privados acreditados, podrá excepcionalmente permitirse la existencia de cuidados no profesionales por parte de una persona de su entorno que, aún no teniendo el grado de parentesco requerido, resida en el municipio de la persona dependiente o en uno vecino, y lo haya hecho durante el período previo de un año a la fecha de presentación de la solicitud. La ley habla de lugares caracterizados por despoblación, de circunstancias geográficas o de otra naturaleza que impidan o dificulten otras formas de atención, incluida la atención mediante servicios, a través de prestación vinculada.
·        El entorno al que se refiere el párrafo anterior deberá tener, además, la consideración de entorno rural para las personas en situación de dependencia con Grado I.
·        El cuidador ha de contar con la capacidad física, mental e intelectual suficiente para poder desarrollar adecuadamente por sí misma la atención y el cuidado, así como no ser solicitante de la situación de dependencia, ni tener reconocida dicha situación.
·        Ha de asumir formalmente los compromisos necesarios para la atención y cuidado de la persona en situación de dependencia.
·        Debe facilitar el acceso de los servicios sociales de las Administraciones públicas competentes a la vivienda del dependiente, con el fin de comprobar el cumplimiento de los requisitos o variación de las circunstancias.
En la actualidad, los cuidadores del entorno familiar podrán suscribir un convenio especial en el Sistema de la Seguridad Social con carácter voluntario, siendo las cotizaciones a cargo exclusivamente de los mismos. Dicho convenio especial se suscribe entre las personas cuidadoras no profesionales y la Tesorería General de la Seguridad Social. Con el mismo, las personas cuidadoras quedan incluidas en el campo de aplicación del Régimen General de la Seguridad Social, en situación asimilada al alta.
Las cuidadoras/es no profesionales no están obligadas a suscribir el convenio especial con la Seguridad Social a partir del 15 de julio de 2012 (fecha de entrada en vigor del Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio). Hasta ese momento, el IMSERSO abonaba la Seguridad Social de las personas cuidadoras no profesionales. Con los recortes, se suprimió esta ayuda y  la suscripción actual del convenio tiene carácter voluntario para las personas cuidadores no profesionales. En caso de suscribirlo, las cotizaciones a la Seguridad Social corren a cargo exclusivamente de la persona cuidadora.
La suscripción comprende prestaciones de jubilación, incapacidad permanente y muerte y supervivencia, derivadas de accidente, cualquiera que sea su carácter, o de enfermedad, con independencia de su naturaleza. No quedan comprendidas en esta acción protectora las prestaciones por incapacidad temporal ni por desempleo.

Las CCAA, conforme al Acuerdo del Consejo Territorial del 22 de noviembre de 2009, se comprometen a la formación e información de las personas cuidadoras no profesionales.