viernes, 27 de noviembre de 2015

Requisitos de las prestaciones económica para cuidados en el entorno familiar:

Los requisitos y condiciones de acceso a las prestaciones económicas se establecen por la comunidad autónoma o Administración con competencia, teniendo en cuenta los acuerdos que adopte el Consejo Territorial de Servicios Sociales para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
  1. La prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales tiene carácter excepcional, pero en muchos casos se usa mayoritariamente porque a las CCAA les resulta menos costoso que prestar servicios.
  2. Pueden ser cuidadores no profesionales de una persona en situación de dependencia su cónyuge y sus parientes por consanguinidad, afinidad o adopción, hasta el tercer grado de parentesco o asimiladas, siempre que convivan en el mismo domicilio de la persona dependiente. 
  3. Además, la persona dependiente tiene que haber sido atendido por ellos durante el  año anterior a la fecha de la solicitud. 
  4. Se entienden como situaciones asimiladas a la relación familiar, las parejas de hecho y los tutores y personas designadas administrativa o judicialmente, con funciones de acogimiento.
Cuando el entorno de la persona dependiente no disponga de recursos públicos o privados acreditados (por despoblación, o circunstancias geográficas o de otra naturaleza que impidan o dificulten otras modalidades de atención), incluida la prestación vinculada, la Administración competente podrá, excepcionalmente, permitir la existencia de cuidados no profesionales por parte de una persona de su entorno. Ésta podrá ser cuidadora aun no teniendo el grado de parentesco señalado en el apartado anterior. Ha de residir en el municipio de la persona en situación de dependencia o en uno vecino, y necesariamente lo ha tenido que hacer durante el periodo previo de un año a la fecha de presentación de la solicitud.

  • Cuando la persona tuviera reconocida la situación de dependencia en grado III o II será necesaria la convivencia con la persona de su entorno, dada la necesidad de atención permanente y apoyo indispensable y continuo que requiere.
  • Cuando la persona tuviera reconocida la situación de dependencia en grado I, el entorno al que se refiere este apartado, habrá de tener además la consideración de rural y no será necesaria la convivencia en el domicilio de la persona dependiente.
Además de lo previsto en los anteriores apartados, se establecen las siguientes condiciones de acceso a la prestación económica para cuidados en el entorno familiar:
  1. La persona beneficiaria debe estar atendida por la familia con carácter previo a la solicitud de reconocimiento de la situación de dependencia. Además no ha de ser posible el reconocimiento de un servicio, debido a la inexistencia de recursos públicos o privados acreditados en el entorno.
  2. Que la persona cuidadora cuente con la capacidad física, mental e intelectual suficiente para desarrollar adecuadamente por sí misma las funciones de atención y cuidado, así como que no tenga reconocida la situación de dependencia /hace referencia fundamentalmente a la conyuge)
  3. Que la persona cuidadora asuma formalmente los compromisos necesarios para la atención y cuidado de la persona en situación de dependencia.
  4. Que la persona cuidadora realice las acciones formativas que se le propongan, siempre que sean compatibles con el cuidado de la personas en situación de dependencia.
  5. Que la persona cuidadora facilite el acceso de los servicios sociales de las Administraciones públicas competentes a la vivienda de la persona en situación de dependencia, con el fin de comprobar el cumplimiento de los requisitos o variación de las circunstancias, previo consentimiento de la persona beneficiaria.
En caso de que la persona en situación de dependencia reconocida en grado I viniera recibiendo un servicio de los previstos para su grado de dependencia, en la resolución de concesión de prestaciones se ha de mantener al menos el mismo servicio u otro servicio con la misma intensidad. En el supuesto de que dicho servicio sea incompatible con la prestación económica de cuidados en el entorno, no se concederá ésta.
La comunidad autónoma o Administración competente revisará el cumplimiento de los requisitos de acceso a la prestación y de las obligaciones exigidas, a fin de comprobar que no se produzca una variación de cualquiera de los mismos, y controlarán el seguimiento de los cuidados en el entorno familiar, con la finalidad de comprobar la idoneidad y calidad de atención de los mismos, pudiendo en su caso, resolver la suspensión o extinción de la prestación.
Revisión de las cuantías máximas de las prestaciones económicas.
Las competencias para fijar las cuantías económicas a percibir por dependiente las fijan las CCAA. Las cuantías máximas de las prestaciones económicas del SAAD (el máximo que pueden percibir) se revisan por el Gobierno mediante real decreto, previo acuerdo del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, para los grados con derecho a prestaciones.
Deducciones por prestaciones de análoga naturaleza y finalidad.
Del importe a percibir por alguna de las prestaciones económicas previstas en el real decreto, se deducirá cualquier otra prestación de análoga naturaleza y finalidad establecida en los regímenes públicos de protección social. En particular, se deducirán las prestaciones previstas en el artículo 31 de la LAPAD.
Fallecimiento.
Las personas que fallecieran en los seis meses siguientes a la presentación de la solicitud sin haberse dictado resolución de reconocimiento de la concreta prestación, no tendrán la condición de persona beneficiaria y no generarán ningún derecho.

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