miércoles, 18 de noviembre de 2015

Prestaciones económicas, requisitos y condiciones de acceso a la dependencia

La LAPAD dice que las prestaciones de atención a la dependencia podrán tener la naturaleza de servicios y de prestaciones económicas e irán destinadas, por una parte, a la promoción de la autonomía personal y, por otra, a atender las necesidades de las personas con dificultades para la realización de las actividades básicas de la vida diaria.
La LAPAD, en su artículo 15, nos detalla los servicios denominados de Catálogo y nos dice que tienen carácter prioritario y se prestan a través de la oferta pública de la Red de Servicios Sociales por las respectivas Comunidades Autónomas, mediante centros y servicios públicos o privados concertados debidamente acreditados.
Las prestaciones económicas pueden ser de tres tipos: Las prestaciones vinculadas a un servicio, la prestación de asistencia personal y la prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales.
De no ser posible la atención a las personas dependientes mediante alguno de los servicios denominados de catálogo en la LAPAD se incorpora la prestación económica vinculada al servicio (artículo 17 de la Ley). En ese caso, la prestación tiene carácter periódico y se reconocerá únicamente cuando no sea posible el acceso a un servicio público o concertado de atención y cuidado, en función del grado de dependencia y de la capacidad económica del beneficiario. Se realizará conforme a lo previsto en el convenio celebrado entre la Administración General del Estado y la correspondiente comunidad autónoma.
Dicha prestación económica tendrá carácter personal y estará, en todo caso, vinculada a la adquisición de un servicio. La Ley dice que las Administraciones Públicas competentes supervisarán, en todo caso, el destino y utilización de estas prestaciones de cara al cumplimiento de la finalidad para la que fueron concedidas.
La prestación económica de asistencia personal (Art. 19 de la LAPAD) tiene como finalidad la promoción de la autonomía de las personas en situación de dependencia, en cualquiera de sus grados. Su objetivo es contribuir a la contratación de una asistencia personal, durante un número de horas, que facilite al beneficiario el acceso a la educación y al trabajo por ejemplo, así como para llevar a cabo una vida más autónoma en el ejercicio de las actividades básicas de la vida diaria.
La prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales (art. 19 de la LAPAD) se produce, excepcionalmente, cuando el beneficiario esta siendo atendido por su entorno familiar, y se reúnen las condiciones establecidas en el artículo 14.4. que dice que “El beneficiario podrá, excepcionalmente, recibir una prestación económica para ser atendido por cuidadores no profesionales, siempre que se den condiciones adecuadas de convivencia y de habitabilidad de la vivienda y así lo establezca su Programa Individual de Atención”.
Las condiciones de acceso a esta prestación las fija el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, en función del grado reconocido a la persona en situación de dependencia y de su capacidad económica.
La Ley decía originariamente que “El cuidador deberá ajustarse a las normas sobre afiliación, alta y cotización a la Seguridad Social que se determinen reglamentariamente”. Además, dice igualmente que “El Consejo Territorial del Sistema promoverá acciones de apoyo a los cuidadores no profesionales que incorporarán programas de formación, información y medidas para atender los periodos de descanso. Las condiciones de afiliación a la Seguridad Social se anularon en el año 2012 con el RDL 20/2012.