sábado, 9 de enero de 2016

Formación de los cuidadores no profesionales

La Ley de Dependencia (LAPAD) define, en su artículo 2.5, los cuidados no profesionales a los dependientes. En su artículo 36 dice que se atenderá a la formación básica y permanente de los cuidadores no profesionales, promoviendo los poderes públicos los programas y las acciones formativas que sean necesarios (artículo 36. 2).
Las condiciones mínimas que debe contener esta formación básica las definió la Resolución de 4 de noviembre de 2009, del Consejo Territorial. Se establecen dichas condiciones, dice, “para que sean impulsadas desde los sistemas públicos de servicios sociales, sanitario y educativo, así como, desde el subsistema de formación profesional para el empleo”.
Población destinataria
  • La formación se dirige a los cuidadores y cuidadoras no profesionales de personas en situación de dependencia, que hayan sido reconocidos como tales en un PIA.
  • La Administración Autonómica correspondiente establecerá los criterios para determinar las necesidades formativas de las personas cuidadoras, en función de su perfil.
Objetivos de las acciones de formación e información
  • Facilitar unos conocimientos básicos a las personas cuidadoras, para mejorar el cuidado socio-sanitario de las personas dependientes.
  • Promover que las personas cuidadoras apliquen los procedimientos y estrategias más adecuadas, de cara a la autonomía personal de las personas dependientes.
  • Ofrecer información sobre productos de apoyo que propicien el autocuidado de la persona dependiente.
  • Facilitar un apoyo emocional a las personas cuidadoras, a través de actuaciones de autocuidado.
  • Informar y orientar sobre los recursos sociosanitarios más adecuados para garantizar los cuidados.
  • Impulsar el reconocimiento social de las personas cuidadoras.
Condiciones mínimas de las acciones de formación.
  • La modalidad de la formación será presencial, a distancia o mixta. Se podrá realizar a distancia en aquellos casos que el perfil de la persona cuidadora garantice un adecuado aprovechamiento.
  • La metodología ha de ser activa y participativa.
  • Se tendrá en cuenta el ámbito rural y urbano de las personas cuidadoras.
  • Para la formación, se podrá contar con la colaboración de los interlocutores sociales y las organizaciones del Tercer Sector, especializadas en el ámbito de la dependencia.
Para el desarrollo de la formación se promoverá la coordinación entre las diferentes Administraciones Públicas competentes en el ámbito sanitario, educativo y laboral, con la colaboración de las Entidades Locales.
  • Se tendrán en cuenta los distintos perfiles de la persona cuidadora, orientando hacia acciones formativas que permitan a los cuidadores y cuidadoras no profesionales incorporarse al mercado laboral.
  • Se establecerán medidas para desarrollar una evaluación de los Programas de Formación realizados.
Programas de formación
Se estructurarán en una formación inicial que se realizará, prioritariamente, en el primer año, a partir de la resolución PIA.
Se trata de una formación específica, en función de las necesidades de la persona cuidadora y de la persona en situación de dependencia. Es una formación de apoyo y refuerzo a la persona cuidadora.
Los contenidos de la formación inicial abordarán aspectos tales como:
  • Desarrollo personal de la persona cuidadora.
  • Competencias y habilidades para promover el cuidado.
  • Recursos existentes y generación de Redes Sociales de Apoyo.
El total de horas de la formación inicial no será inferior a 15 horas, y el de la formación específica no inferior a 10, salvo que la formación, capacitación o experiencia de la persona cuidadora indique que no precisa dicha formación.
Las Administraciones competentes deben elaborar las bases y condiciones de las acciones formativas, así como de las entidades formadoras que desarrollen dichas acciones.
Entidades formadoras son los centros y entidades públicas, las entidades privadas que tengan entre sus objetivos los de impartir cursos de formación, o aquellas organizaciones privadas del Tercer Sector, especializadas en atender a personas en situación de dependencia.
Programas de información
Han de promover los cauces necesarios de información a los cuidadores y cuidadoras no profesionales y a las personas en situación de dependencia, y específicamente una adecuada información de las medidas de apoyo establecidas.
Su objetivo es mejorar el conocimiento del sistema de protección social que ofrece la LAPAD, informar sobre el marco jurídico en el que se desenvuelve la figura de la persona cuidadora, ofrecer instrumentos que faciliten el desarrollo de su actividad, así como proporcionar información sobre redes locales, grupos de autoayuda, medidas de apoyo a las personas cuidadoras, y periodos de descanso.
Los programas de información especificarán:
Los productos o materiales de difusión que se deban elaborar (guías de recursos y procedimientos, catálogos, publicaciones periódicas, boletines informativos, páginas web, etc.), así como, la puesta en marcha, en su caso, de servicios de información específicamente sobre dependencia o los apoyos necesarios a los ya existentes.
Los programas podrán incluir acciones de sensibilización dirigidas a la población en general, que posibiliten el desarrollo de actitudes positivas hacia la inclusión social de las personas en situación de dependencia y las personas cuidadoras.
El CT propone a las AAPP los siguientes criterios para los programas de formación de cuidadores no profesionales:
A. Contenidos de los bloques formativos:
I. Formación inicial:
Desarrollo personal de la persona cuidadora:
  • Papel del cuidador o cuidadora no profesional.
  • Impacto familiar y personal del cuidado de una persona en situación de dependencia.
  • Relaciones con la persona en situación de dependencia y el entorno social.
  • Estímulo de la autonomía personal de la persona en situación de dependencia.
  • Habilidades de comunicación: interpersonal, expresión de sentimientos, asertividad, empatía y escucha activa, en relación a la persona cuidadora y al entorno.
  • Ocio y Tiempo libre de la persona cuidadora.
  •  Medidas higiénico sanitarias para el cuidador o cuidadora no profesional.
  • Prevención de riesgos en el domicilio.
  • Prevención de lesiones, higiene de la columna.
  • Prevención del estrés y la sobrecarga de la persona cuidadora.
  • Habilidades y estrategias de autocuidado.
  • Grupos de autoayuda y ayuda mutua.
  • Apoyo social de tipo emocional e informativo.
  • Definir espacios para compartir experiencias y problemas derivados del cuidado.
  •  Intercambio de estrategias de afrontamiento que utiliza cada uno de sus miembros
Competencias y habilidades para el cuidado:
  • Cuidados básicos, que podrán variar en función de las características del grupo.
  • Cuidados de higiene y aseo de la personan en situación de dependencia.

Actividades de la vida diaria
  • Movilizaciones según grado de dependencia. Deambulación y traslados.
  • Cambios posturales.
  • Cuidado, organización y atención de las estancias de la vivienda, Adaptación y diseño.
  • Limpieza del entorno de la persona en situación de dependencia, habitaciones y utensilios.
  • La comida de la persona en situación de dependencia: nutrición y elaboración e higiene alimentaria.
  • Manejo de productos de apoyo para la movilidad y la vida diaria: grúas, camas articuladas, elementos para el aseo, etc.
Cuidados sanitarios
  • Cuidados de la integridad cutánea: prevención y tratamiento de úlceras y escaras.
  • Administración de medicamentos, cuidados de sondas y colostomías.
  • Actuación en caso de urgencias sanitarias. Primeros auxilios.
Cuidado psicosocial
  • Características y necesidades psicológicas de la persona en situación de dependencia.
  •  Técnicas, procedimientos y estrategias de intervención ante problemas de conducta y situaciones de crisis de la persona en situación de dependencia.
Mantenimiento y entrenamiento de las funciones cognitivas en situaciones cotidianas:
Memoria, atención, orientación espacial, temporal y personal, razonamiento.
Elaboración de estrategias de intervención
  • Técnicas para favorecer la libre determinación y la máxima autonomía individual de la persona en situación de dependencia.
  • Técnicas para favorecer la relación social. Actividades de acompañamiento y de relación social. Estrategias de intervención.
  • El ocio y el tiempo libre de la persona en situación de dependencia.
  • Muerte y paciente terminal: acompañamiento en la muerte.
  • Recursos existentes y generación de redes sociales:
Información sobre el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia:
  • Información sobre prestaciones del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
  • Catálogo de servicios del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
Información sobre recursos sociales
  • Redes locales y tejido social del entorno.
  • Plataformas virtuales y foros.
  • Servicios y prestaciones, de acuerdo a cada normativa autonómica.
  • Sistemas para la adquisición de productos de apoyo.
II.–Formación específica
Esta fase de la formación, podrá contener, en función de las necesidades del cuidador, uno o más de los siguientes contenidos.
  • Dependencia derivada de la enfermedad física.
  • Dependencia derivada de la enfermedad mental grave.
  • Dependencia derivada de discapacidad física o sensorial.
  • Dependencia derivada de discapacidad psíquica e intelectual.

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