viernes, 18 de marzo de 2016

¿Qué es la afasia?

Existen distintos tipos de demencia y, en general, pueden definirse como enfermedades en las que se deteriora la memoria y otras capacidades intelectuales de una persona respecto a su estado mental previo.
Entre dichos deterioros figuran:
  1. Deterioro de la memoria a corto y largo plazo
  2. Alteraciones cognitivas como:
La afasia, con alteraciones del lenguaje como comprender, denominar…
Apraxia, que supone deterioro de la capacidad para llevar a cabo actividades motoras, pese a que la función motora en sí misma esté conservada.
Agnosia, con fallos en el reconocimiento o la identificación de objetos pese a que la función sensorial está intacta.
Alteración de la función ejecutiva, con fallos en la planificación, abstracción, organización…
Dichos trastornos tiene su repercusión en la vida social diaria del paciente y/o laboral. En muchos casos estas disfunciones suponen una merma o declive respecto a la funcionalidad previa del paciente.

 La afasia es un trastorno del lenguaje. Se debe a una lesión en las partes del cerebro responsables de esa función. Dicho trastorno puede causar problemas en la expresión, comprensión, la lectura y la escritura.
La estadística médica indica que las lesiones en el hemisferio izquierdo del cerebro causan afasia para la mayor parte de los diestros y alrededor de la mitad de los zurdos. Las personas que experimentan daños al hemisferio derecho del cerebro pueden tener además otras dificultades. Las personas con afasia pueden tener otros problemas, como la disartria, la apraxia, o problemas de deglución.
En función de la gravedad de las lesiones cerebrales, la afasia puede ser leve o grave. Dependerá de la cantidad y ubicación del daño cerebral.
Dentro de la afasia, las personas que la padecen pueden tener además problemas en el empleo de las palabras y las oraciones (afasia expresiva), problemas para entender a los demás (afasia receptiva).y problemas tanto de expresión como de comprensión (afasia global). Con mucha frecuencia, la persona con afasia tiene, en diferentes medidas, dificultades tanto expresivas como receptivas.
Cuando la afasia es leve, los afectados pueden mantener una conversación aparentemente normal, pero notan que no les salen las palabras adecuadas para expresarse (anomia) y pueden encontrar problemas de comprensión cuando el discurso oral es largo o complejo.
Cuando la afasia es grave, los que la padecen:
  • No entienden gran parte de lo que se les dice.
  • Son incapaces de expresarse con coherencia.
  • Usan palabras simples y comunes, como "sí", "no", "gracias"…
Características de la afasia expresiva
  • La personas afectadas usa sólo palabras sueltas al hablar (citando por ejemplo solo los nombre de los objetos)
  • Habla con frases cortas y fragmentarias.
  • Omiten palabras como artículos, preposiciones, conjunciones o palabras complejas de difícil pronunciación.
  • Alteran el orden de las palabras en el discurso.
  • Denominan a las cosas con el nombre de otras.
  • Son incapaces de pronunciar determinadas expresiones.
  • Mezcan a veces unas palabras con otras cuando quieren expresarse, inventando palabras nuevas.
Características de la afasia receptiva
  • La persona no son capaces de seguir el ritmo normal del lenguaje oral de una conversación por ejemplo y necesitan que se les recalque algunas palabras para llegar a entenderlas.
  • No son capaces de seguir discurso del cine, la radio, o la televisión. En muchos casos lo malinterpretan o sacan interpretaciones erróneas del mismo. No son capaces de reproducir lo que han oído y al malinterpretarlo lo llevan a su terreno diciendo lo que ellos han querido entender. En definitiva, no son capaces de seguir las sutilezas del lenguaje y de un determinado discurso.
Diagnósitico y tratamientos
El patólogo del habla y el lenguaje es el logopeda, fonoaudiólogo, terapeuta del habla o foniatra que normalmente antes de actuar mantienen contactos con la familia de la persona afectada y con otros profesionales (médicos, enfermeros, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, terapeutas físicos, trabajadores sociales) para discutir todas las necesidades de la persona afectada.
El o la profesional que se ocupe de la afasia, antes de tomar medidas, evaluará a la persona afectada y determinará el tipo y la gravedad de su afasia, así como el tratamiento a seguir si es que precisa. Su aplicación corresponderá a los profesionales expertos en la materia.
Para ampliación del tema recomendamos el trabajo "Neurolingüística: Patologías y trastornos del lenguaje", de José Manuel Martínez Sánchez.

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