domingo, 3 de abril de 2016

Demencia: deterioros y síntomas de la apraxia

La apraxia Es un trastorno del cerebro y del sistema nervioso por el que una persona se ve incapacitada para llevar a cabo tareas o movimientos cuando se le solicita. Es un trastorno del sistema nervioso que incapacita para realizar tareas o movimientos previamente aprendidos, aunque los músculos y sentidos del paciente funcionen de forma apropiada.
La apraxia puede ser de nacimiento o adquirida. Las causas más comunes de la apraxia adquirida son el desarrollo de un tumor cerebral, la aparición de una enfermedad neurodegenerativa, la demencia, el surgimiento de un accidente cerebrovascular o el impacto de una lesión cerebral traumática entre otras.
Con la apraxia, la persona que la padece pueda entender perfectamente la orden del movimiento que se le solicita, puede estar dispuesta a realizarla, puede que los músculos implicados en la tarea le funcionen perfectamente y conozca la tarea a realizar porque ya la aprendió en su día, pero le resulta imposible ejecutarla. Se trata en este caso de una apraxia adquirida y lo que le impide realizar la tarea solicitada es un daño cerebral.
En ese sentido, la apraxia puede ser bucofacial, orofacial, ideatoria, ideomotora, cinética de las extremidades o apraxia verbal. Se trata de un trastorno neurológico que imposibilita a una persona para realizar movimientos o tareas previamente aprendidas, aunque sus másculos y sentidos funcionen apropiadamente.
  • Apraxia bucofacial u orofacial: la persona tiene dificultad para realizar movimientos en la cara. No es capaz por ejemplo de lamerse los labios o silbar. Puede afectar a todo tipo de movimientos de la cara.
  • Apraxia ideatoriacon incapacidad para llevar a cabo tareas complejas aprendidas en el orden apropiado, tales como ponerse la ropa interior antes que la exterior, los calcetines antes que los zapatos, etc.
  • Apraxia ideomatora: la persona ya no puede realizar voluntariamente una tarea aprendida, a pesar de recibir distintos objetos, apropiados o no para ejecutarla. Por ejemplo tratar de escribir o pintar con el dedo índice, tratar de simular un lápiz o un bolígrafo con otro tipo de instrumentos como por ejemplo un tenedor…
  • Apraxia cinética de las extremidades: la persona tiene dificultad para realizar movimientos precisos con un brazo o una pierna.
  • Apraxia verbal: la persona tiene problemas para coordinar los movimientos de la boca y el lenguaje.

Puede haber otras formas de apraxia, como en la apertura de los párpados (dificultad para abrir los párpados) o la apraxia de la marcha (dificultad para comenzar a caminar).
Apraxia verbal: es un trastorno de la programación motora del habla, ocasionado por lesiones a las partes del cerebro relacionadas. En estos casos se habla también de apraxia del habla, apraxia del habla adquirida, apraxia verbal y dispraxia.
Una persona con apraxia en el habla es incapaz de integrar los movimientos musculares correctos para articular palabras. Puede afectar a los diversos órganos motores del habla como los labios la boca, los aparatos de fonación... Cuando la apraxia es grave la persona afectada es incapaz de articular ningún tipo de palabra. Cuando es leve, puede usar una palabra o acción completamente diferente de la que se propone hablar o hacer. La persona afectada por la apraxia del habla, con frecuencia, no es consciente de que sus palabras son erróneas. Además, normalmente tienen problemas con la secuenciación de los sonidos en las sílabas y las palabras. La severidad del caso dependerá del tipo de lesión cerebral. La apraxia del habla  se presenta con frecuencia junto con otro trastorno que es la afasia. Dependiendo de la causa de la apraxia, se pueden presentar otros problemas del sistema nervioso o del cerebro.
Las personas con apraxia tienen dificultades para juntar palabras en el orden correcto, distorsionan palabras o emiten sonidos del habla no comprensibles y no son capaces de pronunciar la palabra adecuada. Normalmente les resultan más difíciles de pronunciar las palabras largas y emplean, cuando lo hacen, palabras cortas y breves de uso común: si, no, igual, gracias… Con los problemas de apraxia re reduce de forma importante el número de palabras empleadas para el habla, se entorpece el lenguaje y con el tiempo se llega a perder totalmente.
Dentro de la apraxia del habla pueden intervenir distintos órganos del habla y en ese sentido hablamos de Apraxia bucofacial u orofacial: incapacidad para realizar movimientos de la cara a petición.
Los terapeutas ocupacionales y los logopedas pueden ayudar tanto a los pacientes como a sus cuidadores a aprender formas de hacerle frente a la apraxia. Debido a que las personas con apraxia tienen dificultades para seguir instrucciones, los terapeutas que tienen experiencia en el tratamiento de este trastorno pueden tener mejores resultados.
La terapia del lenguaje y del habla es muy costosa de asimilar en el tiempo y puede abarcar:
  • Repetir sonidos una y otra vez, con el fin de enseñar movimientos de la boca.
  • Que la persona hable lentamente.
  • Enseñar técnicas diferentes para ayudar con la comunicación.
Cuando la apraxia del habla está presente conviene evitar:
  • Darle instrucciones complejas a quien la padece.
  •  Ha de usarse frases simples en el habla.
  •  Hay que tener en cuenta que no se trata de un problema de audición.
  • Hay que saber que la persona a la que se le habla no siempre entiende lo que se le dice.
  • Es bueno usar ayudas para la comunicación como imágenes, número u otros instrumentos.
Estas y otras medias han de usarse con criterios y conocimiento, debido a que algunas pueden perjudicar al paciente si no se usan adecuadamente.

Para más información puede leerse por Internet el artículo “Apraxia del habla: Evaluación yTratamiento” de Lilian Toledo Rodríguez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario